La Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG) celebró en Farmaforum la mesa redonda 'El valor clínico, económico y social del medicamento genérico: activo crítico de la resiliencia sanitaria europea y la seguridad de suministro', un encuentro que reunió a representantes del Ministerio de Sanidad y de la industria farmacéutica para analizar el papel que desempeñan los medicamentos genéricos en el nuevo marco europeo de medicamentos críticos.
La sesión estuvo moderada por Elena Casaus Lara, secretaria general de AESEG, y contó con la participación de César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia del Ministerio de Sanidad; Raúl Díaz-Varela, presidente de Kern Pharma, y Mar Fábregas, presidenta de AESEG y directora general de STADA.
Durante el debate, los participantes coincidieron en que Europa está modificando progresivamente la forma de entender los medicamentos genéricos. Si durante décadas el foco estuvo centrado fundamentalmente en la competencia y la sostenibilidad presupuestaria, hoy conceptos como medicamentos críticos, resiliencia de las cadenas de suministro, autonomía estratégica, fabricación en territorio europeo y seguridad de suministro están adquiriendo una importancia creciente en la agenda comunitaria.
AESEG destacó que este cambio responde a una realidad cada vez más evidente. La pandemia, las tensiones geopolíticas y las interrupciones sufridas en las cadenas globales de suministro han demostrado que los medicamentos no constituyen únicamente una prestación sanitaria, sino también una capacidad industrial estratégica.
En este contexto, la asociación defendió que los medicamentos genéricos generan al menos cuatro dimensiones de valor: valor clínico, al garantizar resultados en salud equivalentes y favorecer la continuidad de los tratamientos; valor económico, al contribuir a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y liberar recursos para financiar la innovación; valor social, al mejorar la accesibilidad y facilitar el acceso equitativo a los tratamientos y valor industrial y estratégico, al sostener capacidades productivas esenciales para la seguridad sanitaria.
Uno de los ejemplos analizados durante la mesa fue el caso de dabigatrán genérico, cuyo estudio de impacto promovido por AESEG concluyó que su disponibilidad permitió que 56.981 pacientes adicionales accedieran al tratamiento, generando 3.171 años de vida adicionales, 2.716 años de vida ajustados por calidad y un impacto económico positivo superior a 74 millones de euros para el Sistema Nacional de Salud en apenas dos años.
Según AESEG, estos resultados demuestran que el valor de los medicamentos genéricos no puede medirse exclusivamente en términos de ahorro,sino también por su capacidad para mejorar el acceso a los tratamientos y generar mejores resultados en salud.
La mesa dedicó una parte importante del debate a la futura Critical Medicines Act, la iniciativa legislativa europea que prevé incorporar criterios de resiliencia y seguridad de suministro en la compra pública de medicamentos críticos y reforzar la consideración de la capacidad productiva europea.
En este sentido, AESEG recordó las recientes declaraciones de Laure Geslin, representante de la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea (DG SANTE), quien afirmó que "no puede existir seguridad de suministro sin sostenibilidad económica". Para la asociación, esta afirmación constituye uno de los cambios conceptuales más importantes que se están produciendo actualmente en Europa.
AESEG subrayó que durante años el debate farmacéutico europeo estuvo centrado principalmente en la innovación y en los medicamentos de alto coste. Sin embargo, la Comisión Europea reconoce ahora que la disponibilidad de medicamentos maduros, esenciales y críticos depende también de la existencia de unas condiciones económicas que permitan mantener la fabricación y el suministro a largo plazo.
La asociación defendió que este nuevo enfoque europeo resulta plenamente coherente con las reivindicaciones que viene trasladando desde hace años en relación con la sostenibilidad de los medicamentos fuera de patente, la necesidad de preservar capacidades industriales estratégicas y la importancia de garantizar la viabilidad económica de determinados medicamentos esenciales para los pacientes.
Durante la jornada también se abordó la futura tramitación parlamentaria de la nueva Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios, así como las medidas necesarias para alinear el marco español con las nuevas prioridades europeas en materia de resiliencia, autonomía estratégica y seguridad de suministro.
Como conclusión, AESEG insistió en que la cuestión ya no consiste en demostrar el valor de los medicamentos genéricos. El verdadero reto es crear las condiciones necesarias para que ese valor pueda desplegarse plenamente en beneficio de los pacientes, del Sistema Nacional de Salud y de la autonomía estratégica sanitaria de España y de Europa.
Fuente: IM Médico