La patronal de la industria farmacéutica europea (EFPIA, por sus siglas en inglés) ha valorado la propuesta de la Comisión Europea de una Ley de Contratación Pública como un paso hacia la modernización de los procesos de contratación pública en la UE. La patronal europea considera que el nuevo marco puede contribuir a mejorar el acceso de los pacientes, apoyar la innovación farmacéutica y reforzar la seguridad del suministro en Europa.
Uno de los principales elementos que destaca la EFPIA es el mayor peso que la propuesta otorga a la calidad, la innovación, la sostenibilidad y la resiliencia. En este sentido, la organización respalda que la Mejor Relación Calidad-Precio (BPQR, por sus siglas en inglés) se convierta en la metodología de adjudicación por defecto, junto con el refuerzo de herramientas de contratación favorables a la innovación.
Para la EFPIA, este planteamiento supone un cambio respecto a un modelo de contratación en el que las decisiones están impulsadas principalmente por el precio más bajo. La patronal defiende que la contratación basada exclusivamente en el precio se limite a circunstancias excepcionales claramente definidas, de manera que la calidad y el valor sean reconocidos de forma coherente en los distintos Estados miembros.
La propuesta también mantiene, en términos generales, el acceso no discriminatorio para los proveedores procedentes de países cubiertos por los compromisos internacionales de contratación de la UE. La EFPIA considera este aspecto relevante, ya que, a su juicio, la resiliencia no debe equipararse a la localización.
En este sentido, la organización señala que la seguridad del suministro en Europa depende de unas cadenas de suministro farmacéutico "sólidas, fiables y globalmente integradas", incluida la cooperación con socios internacionales de confianza.
Por ello, la EFPIA considera que cualquier criterio relacionado con la localización debería mantenerse como excepcional, proporcionado y no discriminatorio. La patronal advierte de que las preferencias geográficas rígidas o los umbrales numéricos de localización pueden restringir la competencia y "debilitar, en lugar de reforzar, la seguridad del suministro".
Asimismo, señala que los compradores públicos mantienen margen de discrecionalidad a la hora de diseñar y aplicar los criterios de resiliencia y sostenibilidad. Por este motivo, considera necesarias "salvaguardas claras" para garantizar que estos criterios sean proporcionados, estén basados en la evidencia y sean no discriminatorios, evitando que se conviertan en requisitos de localización directos o indirectos.
La directora general de la EFPIA, Nathalie Moll, ha defendido que la contratación pública debe poner el foco en el valor y no únicamente en el precio. "La contratación pública debería recompensar el valor, en lugar de limitarse a identificar la opción más barata", ha señalado.
Moll considera que la propuesta de la Comisión Europea supone "un paso importante" hacia el reconocimiento de la calidad, la innovación y la resiliencia como elementos centrales de las decisiones de contratación, algo que, en última instancia, "beneficiará a los pacientes europeos".
De cara a la tramitación de la propuesta, la directora general de la EFPIA ha subrayado la importancia de que estos principios puedan aplicarse "de manera coherente" en todos los Estados miembro, al tiempo que se eviten requisitos de localización que restrinjan la competencia o debiliten las cadenas de suministro resilientes.
"Si Europa quiere ser competitiva a escala mundial en el ámbito de las ciencias de la vida, necesita no solo un ecosistema de investigación de primer nivel, sino también unas condiciones de mercado que reconozcan y recompensen la innovación y el valor", ha afirmado Moll. En este contexto, ha añadido que la contratación pública "tiene un papel importante que desempeñar" para alcanzar este objetivo.
Fuente: El Global Farma