Aeseg, la patronal de los laboratorios de genéricos (fármacos sin patente) reclaman una revisión del sistema de precios de referencia. La organización exige elevar de 1,60 euros a 2 euros el umbral mínimo con el objetivo de reducir los problemas de suministro. Esta medida supondría un impacto inferior a 100 millones de euros en el gasto sanitario.
El Ministerio de Sanidad trabaja en la creación del real decreto de Precio y Financiación de Medicamentos, que deberá incorporar los cambios en el sistema de precios de referencia. Se trata de un mecanismo que fija un precio para cada conjunto de fármacos (tienen el mismo principio activo o presentan una equivalencia terapéutica comparable). De momento, el último texto del anteproyecto de la ley del medicamento recoge la exclusión de las terapias huérfanas y los tratamientos derivados del plasma del sistema.
Además, existe un mínimo umbral de 1,60 euros. Este es el importe mínimo que puede asignarse como precio de referencia. Sin embargo, desde Aeseg denuncian que en algunos casos "el sistema permite que se atraviese esta línea". "En España tenemos terapias a 60 céntimas. Además, es un umbral que se fijó hace 12 años y no se ha actualizado ni con la subida del IPC ni con el aumento de los costes", ha señalado la secretaria general de la patronal, Elena Casaus.
Ante este escenario, Aeseg reclama incrementar un 25% ese mínimo umbral. "Si el precio es la única variable perderemos capacidad industrial y el resto de países fabricarán los medicamentos", ha advertido Casaus. "Un porcentaje muy alto de los desabastecimiento se concentran en terapias que cuestan menos de 5 euros", ha agregado la directora general de la patronal, María Álvarez.
Cada año, entre septiembre y octubre el Ministerio de Sanidad publica una orden con el precio actualizado de cada uno de los conjuntos y los fármacos que formarán parte de cada grupo.
La patronal ha presentado varias alegaciones a la orden de 2026 y denuncia incoherencias en la aplicación de las medidas. Según Aeseg, el texto contempla la posibilidad de no revisar el precio de los medicamentos críticos. Sin embargo, esto no siempre se cumple. Por ejemplo, el Ministerio de Sanidad elevó recientemente el precio de las amoxicilinas, pero este podría volver a reducirse con la entrada en vigor de la nueva orden del sistema de precios de referencia.
Además, el sector señala falta de claridad en el procedimiento para fijar los precios de los tratamientos. "No existen reglas claras sobre cómo se calcula el precio de las combinaciones", ha explicado la Álvarez. Como ejemplo, menciona dos casos de este año: el metilfenidato -utilizado para el TDAH y la narcolepsia- y el formoterol -empleado en el tratamiento del asma y la EPOC-. Ambos principios activos llevan dos años en situación de desabastecimiento y, aun así han sufrido reducciones de precio del 59% y del 30%, respectivamente.
María Álvarez también ha subrayado una contradicción en la norma. "El artículo 4 establece que la bajada de precios debe evitar problemas de suministro, pero pese a ello se siguen reduciendo". Ante esta situación, Aeseg reclama conocer con detalle la metodología utilizada para calcular los precios.
Por otro lado, la patronal pide que no se recalculen los precios de los conjuntos cuando no se hayan producido cambios en su composición.
Finalmente, solicita eliminar el sistema de redondeo, que, según denuncia, erosiona los precios. "Los medicamentos se calculan con seis decimales y luego se redondean, lo que supone una reducción de entre uno y ocho céntimos", ha explicado. "Este año ha ocurrido en 28 presentaciones y podría comprometer su viabilidad", ha concluido.
Fuente: El Economista