La industria farmacéutica vive una paradoja. Al tiempo que crea empleo y gana peso en el mercado laboral, no encuentra los perfiles que necesita. El 88% de las compañías del sector reconoce dificultades para incorporar talento especializado en áreas como investigación clínica, regulatory affairs, market access, medical affairs, calidad, marketing farmacéutico, biotecnología o tecnología sanitaria, según datos compartidos por Farma Leaders Talento.
La tensión entre crecimiento y escasez de perfiles cualificados se explica por la transformación del propio negocio. La biotecnología, la digitalización sanitaria y el avance del MedTech están elevando la demanda de profesionales con formación técnica, visión de negocio y conocimiento real del funcionamiento interno de la industria.
El contexto ayuda a explicar el fenómeno. Desde 2019, el empleo farmacéutico ha crecido un 37% en España hasta rozar los 113.000 trabajadores. Además, se trata de uno de los sectores con mayor cualificación del país: el 85% de los empleados cuenta con estudios universitarios o formación profesional superior.
Ese crecimiento coincide además con un momento especialmente fuerte para la investigación clínica en España. El país se ha consolidado como líder europeo en ensayos clínicos autorizados, especialmente en estudios comerciales, reforzando el peso estratégico de la industria farmacéutica y biotecnológica dentro del sistema sanitario y de innovación.
La transformación del sector va mucho más allá de la investigación de nuevos medicamentos.
Hoy departamentos como medical affairs, market access, regulatory affairs o tecnología sanitaria demandan perfiles capaces de interpretar datos clínicos, manejar herramientas digitales y comprender entornos regulatorios cada vez más complejos. A ello se suma la incorporación progresiva de inteligencia artificial en procesos de investigación, análisis de pacientes o desarrollo comercial.
España también se está convirtiendo en uno de los principales polos europeos de investigación biomédica avanzada. Según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), en 2024 se autorizaron 930 ensayos clínicos, un 22% más que el año anterior, consolidando el liderazgo español en Europa. Además, el 38% de los estudios autorizados correspondieron a terapias avanzadas y medicamentos de alta complejidad, ámbitos especialmente intensivos en talento científico y tecnológico.
La consecuencia es una evolución del empleo farmacéutico hacia posiciones mucho más transversales. Ya no se buscan únicamente perfiles científicos, sino profesionales capaces de integrar conocimiento técnico, negocio y tecnología.
Según datos de ManpowerGroup, el sector salud y farmacia se sitúa entre los ámbitos donde la inteligencia artificial tendrá mayor impacto en generación de empleo en los próximos años. Una vez más parece que la automatización no está reduciendo la necesidad de trabajadores cualificados, sino modificando las competencias necesarias para acceder a ellos.
"La industria farmacéutica ofrece enormes oportunidades profesionales, pero también exige perfiles capaces de entender cómo funciona realmente el sector, qué competencias demandan las compañías y cómo aportar valor desde el primer momento", señala Inés Martínez Bragado, cofundadora de Farma Leaders Talento en nota de prensa.
Ese cambio de demanda también está ligado a la evolución del empleo en salud y farmacia, dos ámbitos que aparecen de forma recurrente entre los mejor valorados para trabajar en España y entre los que más pueden beneficiarse de la adopción de inteligencia artificial.
De hecho, atendiendo al último análisis de Great Place To Work, el 20,59% de las empresas referentes del buen empleo en España pertenecen a esta industria.
Uno de los ámbitos más tensionados es el acceso al mercado y las relaciones institucionales. Según pone de manifiesto el último informe de AdQualis Human Results, consultora líder en gestión integral del talento y headhunting en España, en un sistema sanitario descentralizado y altamente regulado, "los profesionales con experiencia en negociación de precio y reembolso o en concursos hospitalarios son escasos y muy demandados".
También gana protagonismo la economía de la salud y el análisis de datos, especialmente a medida que las terapias avanzadas requieren estudios de coste-efectividad cada vez más complejos y el uso de grandes volúmenes de datos para apoyar la toma de decisiones.
La consultora señala asimismo cómo los perfiles médico-científicos están evolucionando hacia roles más estratégicos. "Los Medical Science Liaisons (MSL) y medical advisors desempeñan cada vez más funciones relacionadas con la interpretación de evidencia científica, la generación de relaciones con líderes de opinión y la anticipación de tendencias terapéuticas".
A ello se suma la transformación del modelo tradicional de visita médica, que requiere una adaptación hacia entornos más digitales y consultivos, así como la creciente demanda de perfiles vinculados a la bioinformática, el análisis de datos clínicos y la inteligencia artificial aplicada a la salud, uno de los mayores cuellos de botella actuales.
El cambio tecnológico coincide además con una transformación demográfica. Atendiendo a los datos de Farma Leaders Talento, el 56% del empleo farmacéutico tiene menos de 45 años, lo que confirma la capacidad del sector para atraer talento joven. Sin embargo, un 15% de los trabajadores supera los 55 años, anticipando un relevo generacional relevante durante la próxima década.
Ese relevo no será únicamente cuantitativo. Las empresas necesitan perfiles diferentes a los que demandaban hace diez o quince años. La nueva generación de empleados farmacéuticos debe convivir con entornos digitales, regulación internacional, análisis masivo de datos y procesos de innovación mucho más rápidos.
Fuente: Businessinsider.es