La apuesta por la investigación clínica se ha convertido en uno de los pilares estratégicos de Boehringer Ingelheim en España. Los resultados presentados por la compañía correspondientes a 2025 están marcados por una inversión récord en I+D+i que alcanza los 114,8 millones de euros, un 9% más que el año anterior, equivalente al 13% de sus ventas netas.
En paralelo, la compañía continúa creciendo en el país, con una facturación que supera los 1.005 millones de euros y un aumento de plantilla del 5,5%, hasta alcanzar más de 1.830 profesionales.
Dentro de esta cifra, el impulso a los ensayos clínicos se consolida como uno de los ejes clave para posicionar a España como referente en investigación biomédica. La compañía destinó 19,3 millones de euros al desarrollo clínico internacional, una inversión que ha permitido poner en marcha un total de 97 ensayos clínicos. De ellos, el 64% corresponde a fases tempranas (Fase I y II), lo que pone de relieve el papel de España en las etapas más innovadoras y estratégicas del desarrollo de nuevos medicamentos. Estas fases son especialmente relevantes, ya que marcan el inicio del camino hacia terapias que pueden transformar el abordaje de enfermedades con necesidades médicas no cubiertas.
El liderazgo de la filial española en este ámbito es significativo. De los 97 ensayos, 32 han sido liderados desde España, situando al país como el tercer mercado del grupo con mayor actividad en investigación clínica y el segundo en número de estudios en oncología. Este posicionamiento no solo refleja la capacidad científica del sistema sanitario español, sino también su atractivo para la inversión internacional en I+D.
La actividad investigadora de Boehringer Ingelheim se apoya en una amplia red de colaboración con el sistema sanitario. En total, 101 centros hospitalarios de toda España han participado en estos ensayos, con más de 775 pacientes implicados. Esta red permite acelerar el desarrollo de nuevas terapias, al tiempo que facilita el acceso temprano de los pacientes a tratamientos innovadores.
Las áreas de investigación se centran en campos de alta complejidad y necesidad médica, como la oncología, la salud mental y las enfermedades respiratorias. En todos ellos, la compañía busca avanzar en soluciones que mejoren los resultados clínicos y la calidad de vida de los pacientes, alineando su estrategia con los grandes retos de la medicina actual.
Más allá de la inversión directa, la compañía refuerza su compromiso con la innovación a través de alianzas estratégicas. Destaca la reciente colaboración con el Vall d'Hebron Institute of Oncology, orientada a acelerar el desarrollo de nuevas moléculas y futuros ensayos clínicos en oncología. Asimismo, mantiene acuerdos con instituciones como el Centro de Investigación Biomédica en Red, así como su participación en múltiples consorcios europeos de investigación en áreas como inmunología, salud digital o enfermedades hepáticas.
Este modelo de innovación abierta se refleja en que más de la mitad del pipeline de la compañía se desarrolla en colaboración con socios externos, integrando conocimiento científico y capacidades tecnológicas para acelerar la llegada de nuevas terapias al mercado.
España se consolida así como un enclave estratégico dentro de la red global de la compañía. Su ecosistema sanitario, la cualificación de sus profesionales y la capacidad de colaboración entre centros de investigación y hospitales la convierten en un entorno idóneo para el desarrollo de ensayos clínicos.
Fuente: Gaceta de Salud