En Infarma Madrid 2026, el acceso a medicamentos asequibles en la Unión Europea centró una de las mesas redondas más relevantes para el sector farmacéutico, en un contexto marcado por las tensiones en la cadena de suministro, el aumento de las situaciones de desabastecimiento y la necesidad de avanzar hacia un sistema sanitario más sostenible y equitativo.
Bajo el título "Mejorar el acceso a medicamentos asequibles en la UE: Explorando soluciones para un sistema sanitario sostenible", la sesión reunió a representantes de la administración, la distribución, la farmacia y las asociaciones de pacientes para analizar los principales desafíos y posibles soluciones desde una perspectiva europea.
Los ponentes han sido Bruno Tromeur, representante de la Asociación Española de Importadores de Medicamentos (ASEIM); Luis de Palacio Guerrero, experto en la integración de la oficina de farmacia en el Sistema Nacional de Salud; Sonia García Pérez, vocal asesor de la DG de Cartera Común de Servicios y Farmacia del Ministerio de Sanidad; Margriet Keijzer, secretaria general de Affordable Medicines Europe; Andoni Lorenzo, presidente del Foro Español de Pacientes y Enrique Ruiz Escudero, senador y portavoz del Partido Popular en la Comisión de Sanidad del Senado.
La apertura corrió a cargo de Margriet Keijzer, secretaria general de Affordable Medicines Europe, quien puso el foco en la creciente fragilidad del suministro farmacéutico en Europa. En este sentido, advirtió de que "los problemas de suministro han alcanzado niveles récord en los últimos años en la Unión Europea", con un volumen significativo de incidencias notificadas a la Agencia Europea del Medicamento en los últimos ejercicios.
"Los problemas de suministro han alcanzado niveles récord en los últimos años en la Unión Europea"
Keijzer explicó que buena parte de estas escaseces tienen su origen en problemas de fabricación y producción, a los que se suman interrupciones en la cadena logística y picos de demanda, lo que evidencia, a su juicio, debilidades estructurales del sistema.
Ante este escenario, defendió el papel de la distribución paralela como un instrumento capaz de aportar flexibilidad al mercado y contribuir a cubrir necesidades puntuales de suministro. "Nuestro sector puede responder rápidamente a las necesidades del mercado y redistribuir medicamentos de forma eficiente en un corto periodo de tiempo", señaló, al tiempo que destacó que estas operaciones se realizan bajo estándares regulatorios que garantizan la calidad y seguridad de los medicamentos.
No obstante, también alertó del impacto negativo de ciertas restricciones al comercio intracomunitario y del incremento de medidas proteccionistas en algunos Estados miembros, que pueden limitar la disponibilidad de medicamentos en otros países que dependen de estos flujos.
Desde el ámbito institucional, García Pérez subrayó la complejidad de conciliar el funcionamiento del mercado único con las particularidades del ámbito sanitario. En su intervención, remarcó que "hay que garantizar que el medicamento esté autorizado, asegurar el suministro y proteger la propiedad intelectual", destacando la necesidad de mantener un equilibrio entre la libre circulación de bienes y la protección de la salud pública.
En este contexto, explicó que el marco normativo europeo y nacional se ha ido actualizando para adaptarse a estos retos, incorporando medidas en ámbitos como la farmacovigilancia, la trazabilidad y los controles de distribución.
Asimismo, García Pérez reconoció que determinadas medidas regulatorias pueden percibirse como barreras, aunque defendió que su correcta aplicación resulta esencial para garantizar la seguridad del sistema. Entre ellas, mencionó mecanismos de control sobre la comercialización de medicamentos, restricciones vinculadas a la protección de patentes o sistemas de verificación que, en su conjunto, buscan asegurar que los medicamentos que llegan al paciente cumplen con todos los requisitos exigidos.
«Hay que garantizar que el medicamento esté autorizado, asegurar el suministro y proteger la propiedad intelectual«
En este sentido, insistió en la necesidad de mantener un mercado único que funcione de manera coordinada, pero con herramientas que permitan responder a las necesidades específicas de cada Estado miembro.
La perspectiva del ámbito farmacéutico y de la distribución también ocupó un papel central en el debate. Tromeur puso de relieve las particularidades del medicamento como bien dentro del mercado europeo, señalando que "no es un producto como otro cualquiera y requiere controles específicos".
En su intervención, defendió el valor de la flexibilidad en la regulación de precios y la importancia de que los mecanismos de distribución paralela operen bajo criterios homogéneos, evitando distorsiones entre comunidades autónomas o entre distintos mercados nacionales.
Por su parte, Luis de Palacio Guerrero incidió en las incoherencias existentes entre el principio de libre circulación de mercancías en la Unión Europea y la realidad de unos mercados que, en la práctica, siguen mostrando rigideces. Según explicó, factores como cambios en la presentación de los medicamentos, diferencias en los códigos nacionales o la propia estructura administrativa pueden dificultar la disponibilidad de determinados fármacos en las farmacias, incluso cuando existen existencias en otros países.
En este sentido, defendió el papel del arbitraje y de las importaciones paralelas como herramientas que permiten aprovechar excedentes y reequilibrar el mercado en situaciones de déficit.
Desde el plano político, Ruiz Escudero apuntó que, aunque las estrategias europeas van en la dirección adecuada, su efectividad depende en gran medida de su implementación práctica. "Los diseños son correctos, pero pierden eficacia cuando tienen que llegar al ciudadano", señaló, poniendo el acento en la necesidad de traducir las políticas en soluciones operativas que mejoren el acceso real a los tratamientos. En este sentido, destacó la importancia de avanzar en aspectos como la armonización normativa, la seguridad jurídica y la equidad entre territorios.
"Los diseños son correctos, pero pierden eficacia cuando tienen que llegar al ciudadano"
La visión de los pacientes estuvo representada por Lorenzo, quien subrayó el impacto directo que tienen estas cuestiones en la vida de los ciudadanos. "A los pacientes lo que nos preocupa es poder acceder a nuestros tratamientos en tiempo y forma", afirmó, poniendo de manifiesto el desconocimiento general que existe en torno a mecanismos como las importaciones paralelas. En su opinión, una mayor información y formación tanto a profesionales como a pacientes contribuiría a mejorar la comprensión del sistema y a reducir la incertidumbre en situaciones de desabastecimiento.
En conjunto, la mesa redonda evidenció que el acceso a medicamentos asequibles en la Unión Europea requiere una combinación de coordinación regulatoria, flexibilidad en los mecanismos de distribución y una mejor articulación entre los distintos actores del sistema. Todo ello en un escenario en el que la sostenibilidad del modelo sanitario, la seguridad del paciente y la equidad en el acceso se consolidan como ejes fundamentales del debate farmacéutico europeo.
Fuente: El Global Farma