En la última década, el uso de medicamentos y la inversión asociada a ellos se han consolidado como temas centrales en la política sanitaria. Las decisiones sobre fijación de precios, regulación y acceso no solo afectan a los pacientes, sino también a la sostenibilidad de los sistemas sanitarios y a la dinámica de los mercados globales de fármacos. En este sentido, el informe elaborado por la consultora IQVIA, ‘Tendencias mundiales en el uso de medicamentos para 2026’, recoge que el crecimiento sostenido en el consumo de fármacos obedece a múltiples factores, como son la expansión de la población mundial, la persistencia de enfermedades crónicas y la adopción de terapias innovadoras.
Según el documento, para 2030 el consumo global se acercará a 4 billones de dosis diarias definidas, «lo que refleja un aumento notable en la utilización de medicamentos a escala internacional». Entre los mercados que más impulsan esta tendencia destaca China, que desde 2020 ha registrado el crecimiento más acelerado. Se prevé que para 2030 casi duplique su uso de medicamentos respecto a 2020, alcanzando un índice de 196 sobre una base de 100. En contraste, las regiones de Europa Occidental, Japón y EEUU, registrarán incrementos más moderados, «reflejando la estabilización típica de mercados desarrollados».
El análisis de la consultora muestra que el aumento del gasto en medicamentos no se explica únicamente por la cantidad de fármacos consumidos. En este contexto, explica que en los países desarrollados, las terapias innovadoras constituyen el principal motor del crecimiento, especialmente en áreas como oncología, inmunología, diabetes y obesidad. «Estos tratamientos de alto valor, a menudo de coste elevado, modifican la estructura del gasto sanitario y reflejan una tendencia global hacia terapias más costosas y de mayor eficacia», argumenta.
Al analizar el uso per cápita de medicamentos, se observan diferencias significativas entre regiones. Japón y Europa Occidental mantienen un consumo per cápita cercano al doble del de la mayoría de otras regiones. Por su parte, en EEUU, el crecimiento per cápita ha sido del 2,1% anual en los últimos cinco años, con una proyección de 0,9% anual hasta 2030, lo que indica una estabilización del consumo individual en mercados maduros. «Ajustado por población, el crecimiento global del uso de medicamentos se situaría en un 1,9% anual, evidenciando que gran parte del aumento global se debe al crecimiento demográfico más que a un incremento en la utilización individual», reitera.
El gasto mundial en medicamentos, considerando la compra de fármacos a los fabricantes antes de descuentos y reembolsos, se espera que supere los 2,39 billones de euros para 2030, con un crecimiento anual entre 4,6% y 7,4%. El documento sostiene que este incremento responde tanto a la incorporación de nuevos productos como a la influencia de los biosimilares tras la expiración de patentes.
Entre los países con un PIB per cápita superior a 46.000 euros, se concentran 15 países que representarán el 76% del crecimiento global hasta 2030. Estados Unidos lidera este grupo, seguido de otros mercados desarrollados con rápida adopción de medicamentos innovadores. Los mercados emergentes, denominados "pharmerging", con un PIB per cápita inferior a 50.000 dólares, registrarán un aumento del gasto en 111.000 millones de euros hasta 2030, ligeramente superior a los 108.500 millones de euros observados en los cinco años anteriores. Este crecimiento refleja la combinación de una población mayor con acceso a medicamentos más avanzados, aunque a un ritmo inferior al de los mercados desarrollados.
En relación con los medicamentos que más contribuirán al crecimiento del gasto serán los de oncología, inmunología, diabetes y obesidad. El análisis de IQVIA explica este incremento por la constante llegada de productos innovadores, aunque en algunos casos se ve compensado por la pérdida de exclusividad de fármacos más antiguos. En este sentido, utiliza el ejemplo de los reguladores lipídicos que, tras años de disminución debido a la expiración de patentes, están experimentando un retorno al crecimiento gracias a la combinación de genéricos económicos y nuevas terapias dirigidas a PCSK9, utilizadas en pacientes con riesgo cardiovascular elevado.
En los países desarrollados de alto crecimiento, excluyendo EEUU, se proyecta un incremento del gasto de 142.500 millones de euros hasta 2030, concentrado en un 83% en ocho países. En contraste, en los mercados pharmerging, el aumento será de 111.000 millones de euros, con los principales países concentrando también un 83% del incremento. Aquí, el crecimiento combina un mayor número de pacientes con acceso a tratamiento y una adopción gradual de terapias innovadoras, con un impacto menor por paciente que en los mercados desarrollados.
Fuente: El Global Farma