El Ministerio de Sanidad ha dado un paso importante para la política sanitaria en España con la Estrategia de la Industria Farmacéutica. Una hoja de ruta para el sector a la que, en cierta medida, le faltaba la visión y el consenso de todos los agentes que integran el ecosistema de salud.
Un escenario que, tras la cuarta reunión del Comité Mixto de la Estrategia de la Industria Farmacéutica, todo apunta a que cambiará en los próximos meses con la constitución de la Alianza de la Estrategia de la Industria Farmacéutica. Un nuevo órgano que tiene como objetivo principal transformar el diálogo entre ministerio e industria, pasando de una relación puramente bilateral a un ecosistema de gobernanza inclusivo.
Más concretamente, este espacio trata de integrar de manera estructural a las comunidades autónomas, los pacientes y los profesionales sanitarios, garantizando que el impulso industrial de España no se quede en un motor económico, sino una herramienta alineada con las necesidades reales de salud de la sociedad civil y la sostenibilidad del sistema público.
Según ha explicado el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, tras la mencionada cuarta reunión del Comité Mixto, "una de las transformaciones más importantes que hemos hecho durante esta legislatura ha sido la de convertir en estructural el ámbito de diálogo entre los diferentes ministerios del Gobierno de España y el sector farmacéutico". Además, ha añadido que "pronto" se podrá construir definitivamente la Alianza con las CCAA, profesionales, pacientes y sociedad civil.
"Una de las transformaciones más importantes que hemos hecho durante esta legislatura ha sido la de convertir en estructural el ámbito de diálogo entre los diferentes ministerios del Gobierno de España y el sector farmacéutico"
La base principal de esta nueva estructura es la colaboración público-privada para consolidar a España como un centro de referencia en la producción y desarrollo. Precisamente, la comisionada del PERTE para la Salud de Vanguardia, Raquel Yotti, ha explicado que representantes del Gobierno de España, de los ministerio de Sanidad; Ciencia, Innovación y Universidades; Hacienda; Industria y Turismo; y Economía, Comercio y Empresa, trabajarán junto con representantes de las principales asociaciones y patronales del sector farmacéutico.
A diferencia de planes anteriores, Padilla traslada que este modelo integra de manera activa a las comunidades autónomas, como responsables que son de la gestión sanitaria, y abre espacios a sociedades científicas y profesionales de la salud. A fin de cuentas, una estructura con la que las decisiones sobre este sector no se tomen de forma aislada, sino que estén alineadas con la realidad asistencial y garanticen la equidad en el acceso a los tratamientos.
"En la nueva reunión del Comité Mixto de la Estrategia de la Industria Farmacéutica se han puesto en común los avances en las actuaciones concretas que recoge la estrategia y se han constituido grupos de trabajo específicos para tratar temas sectoriales de enorme relevancia"
En cuanto a la participación de pacientes y sociedad civil, todo apunta a que se articulará a través de grupos de trabajo específicos para tratar temas sectoriales de enorme relevancia. Un enfoque con el que buscan asegurar que el retorno social de la inversión sea tangible, priorizando el desarrollo de medicamentos que mejoren la calidad de vida y cubran lagunas terapéuticas existentes.
"En la nueva reunión del Comité Mixto de la Estrategia de la Industria Farmacéutica se han puesto en común los avances en las actuaciones concretas que recoge la estrategia y se han constituido grupos de trabajo específicos para tratar temas sectoriales de enorme relevancia", confirma Yotti.
En definitiva, la creación de esta alianza marca un punto de inflexión en la gestión sanitaria española. Al pasar de un modelo bilateral a apostar por una gobernanza compartida, no solo buscan potenciar la industria farmacéutica de España, sino que también tratan de asegurar que dicho crecimiento responsa a una estrategia coordinada entre administraciones, profesionales y pacientes. Por ello, su éxito pasa porque la estructura inclusiva logre traducir el diálogo en soluciones asistenciales reales y equitativas para todo el territorio.
Fuente: ConSalud.es