Las compañías farmacéuticas innovadoras que operan en España aumentaron su inversión en I+D un 14,5 % en 2024 respecto al año anterior, alcanzando los 1.647,1 millones de euros, según datos de la ‘Encuesta de I+D en la industria farmacéutica 2025’ elaborada por Farmaindustria. El informe señala que, de acuerdo con los datos proporcionados por las compañías en el último trimestre del año, en 2025 la inversión podría crecer un 7,7% adicional, situándose en 1.775 millones de euros. Asimismo, Farmaindustria destaca que, en los últimos cinco años, la inversión en I+D del sector ha aumentado un 40%. "La I+D es una palanca esencial para atraer y retener talento científico, lo que genera conocimiento y empleo cualificado que refuerza la competitividad del país en un entorno internacional cada vez más exigente", afirma Javier Urzay, subdirector general de Farmaindustria.
El incremento también se ha visto reflejado en términos de empleo. De esta forma, el empleo directo en investigación y desarrollo (I+D) de la industria farmacéutica en España registró en 2024 un crecimiento del 10,9%, hasta alcanzar los 6.676 profesionales. En 2025, registraría un un crecimiento del 6,6%, alcanzando los 7.100 profesionales. Asimismo, en 2024, la industria farmacéutica en España mantuvo su firme apuesta por la alta cualificación del personal investigador, alcanzando un 90% de titulados universitarios (licenciados, grados y doctores) entre sus profesionales dedicados a I+D. «Este avance consolida el papel del sector como uno de los motores del empleo cualificado y la generación de conocimiento en el país», sostiene el documento.
El informe subraya que más de 6.000 titulados universitarios desarrollan su actividad en los departamentos de I+D de las compañías farmacéuticas que realizan su actividad en España, lo que supone un incremento del 11% respecto al año anterior. «En la última década, el peso de estos profesionales sobre el total del personal dedicado a investigación ha aumentado en seis puntos porcentuales, consolidando la apuesta del sector por el talento altamente especializado», añade.
Si se desglosa la inversión en I+D por fases de investigación, se observa que el 61% de los 1.647 millones de euros destinados a I+D en 2024 se dedicaron a ensayos clínicos (1.003 millones de euros), la partida con mayor volumen de inversión, que experimentó un crecimiento del 11,4% respecto al año anterior. Adicionalmente, se invirtieron 175 millones de euros en investigación básica, que se consolida como la segunda área con mayor dotación de recursos dentro del esfuerzo investigador del sector. "Nuestro país se ha consolidado como líder en investigación clínica, algo a lo que sin duda contribuye el esfuerzo de nuestras compañías, que impulsan más del 80% del total de los ensayos. Sin embargo, todo esto está en riesgo por la creciente competencia global y necesitamos medidas urgentes que permitan seguir atrayendo innovación biomédica a nuestro país", subraya Urzay.
Por otro lado, la inversión en las fases tempranas (I y II) ya supera el 38% de la inversión en estudios clínicos. Estas fases, las más requieren un mayor nivel de complejidad científica y hacen posible a su vez el acceso de los pacientes a las nuevas terapias de forma más prematura, también han visto un incremento paulatino de las inversiones en los últimos años. «La industria farmacéutica está poniendo el foco en estas primeras etapas de la investigación, algo a lo que está contribuyendo la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) gracias al impulso de programas como los fast track», explica Farmaindustria.
La encuesta también pone de relieve el papel que tiene la industria farmacéutica en su colaboración con hospitales, universidades y centros de investigación públicos y privados, a lo cual destinó 716 millones de euros en 2024. «Esta aportación muestra cómo, a través de la colaboración público-privada, la industria contribuye reforzar la sostenibilidad de los centros, a elevar la cualificación de los profesionales y facilitar el acceso de los pacientes a ensayos clínicos de tratamientos de vanguardia», confirma Farmaindustria.
En este sentido, destaca el trabajo de la AEMPS, «cuya agilidad y proactividad está contribuyendo al liderazgo español en un momento de grandes retos regulatorios y comerciales«. "En un contexto de creciente competencia global por la innovación, preservar un entorno atractivo para la I+D es clave para que España no pierda competitividad y pueda seguir ofreciendo los mejores tratamientos a los pacientes", afirma Urzay. Farmaindustria ha trasladado a las Administraciones un documento de medidas para acelerar la inversión biofarmacéutica en el contexto geopolítico actual.
Por localización, en 2024 la inversión en I+D ejecutada directamente en los centros de investigación de las propias compañías (I+D intramuros) alcanzó los 931 millones de euros, lo que representa el 57% de la inversión total en I+D del sector. Asimismo, la industria farmacéutica destinó 716 millones de euros a contratos de investigación con hospitales, universidades y centros públicos y privados (I+D extramuros). Esta aportación constituye un elemento clave para reforzar la sostenibilidad financiera de estas instituciones, elevar la cualificación de sus profesionales y facilitar el acceso de los pacientes participantes en ensayos clínicos a tratamientos de vanguardia.
Respecto a la distribución geográfica de la inversión en I+D intramuros, en 2024, el 57% de la inversión total en I+D del sector fue ejecutada directamente en los centros de investigación de las propias compañías (I+D intramuros) alcanzando los 931 millones de euros. De esta inversión intramuros, el 47,7% se concentró en la Comunidad de Madrid, el 37,1% en Cataluña y el 15,2% restante en el conjunto de las demás comunidades autónomas.
Fuente: El Global Farma